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Ferran Merino: NEVER GIVE UP

  • Foto del escritor: Fernando Martínez
    Fernando Martínez
  • 12 jul 2018
  • 4 min de lectura

Crónica de Ferran Merino del Campeonato de España S23


6 de Junio, me toca partir hacia Soria con el club para disputar el decatlón del campeonato de España S23.

Vamos en autobús de línea, cosa que ya no me hace mucha gracia porque llevar las pértigas es muy complicado. Al final se resuelve.


El viaje empieza mal. El autobús se retrasa 20 minutos y además casi dejamos en tierra a una compañera del club porque llega tarde. Una vez en el autobús (por suerte no va lleno y nos podemos poner cómodos) me pongo a escuchar música. Al cabo de 1 hora recuerdo que está compitiendo María. El wifi no funciona bien por lo que sigo con mi música atento al móvil y a las marcas de María. Llega la primera parada, tanto yo como Iker y Eric decidimos no comer hasta Logroño. Allí cambiaremos de autobús y tendremos unos 40 minutos para comer. Seguimos con la marcha (muertos de hambre) y llegamos a Logroño con (literalmente) 1 minuto de margen para coger el otro autobús. No comemos. En este autobús pasamos 2 horas, creo que las peores de mi vida en un transporte público, va a reventar y además no hay espacio para poner los pies.


5:30 de la tarde. Llegamos a Soria (todavía sin comer) y vamos al Hostal para que nos asignen las habitaciones. Nos toca a mi, a Iker i a Eric juntos, genial somos los 3 que mejor nos llevamos . Entramos a la habitación y sorpresa: ¡solo hay 2 camas! Y obviamente ninguna de matrimonio. Dejamos las maletas y bajamos a recepción para ver que pasaba (aun sin haber comido). Nos dice que no hay problema que enseguida pondran otra (yo aun sigo flipando como en un sitio tan pequeño pueden poner otra cama). Después de todo este “percal” decidimos comer. No hay nada abierto a esa hora, ni siquiera el bar del hostal. Como tenemos una gasolinera al lado vamos a ver que hay, absolutamente nada y por arte de magia encontramos unas ensaladas precocinadas de pasta, nos las compramos y comemos (son las 18:00).


Una vez comidos y cambiados vamos a las pistas andando (como no hay autobús del club nos toca andar 1km), llegamos y calentamos. Todo genial, pista dura, sensaciones buenas y el miedo de si me costaría respirar por estar en altitud desaparece, genial.

Llega la hora de dormir, como es habitual la noche del viernes no duermo y sobre las 6:30 me meto en la ducha para seguidamente irme a dar un paseo. Estamos en una zona perdida de Soria, no hay nada que ver, paseo hacia arriba y hacia debajo por la carretera. Total que subo otra vez hasta el Hostal, desayuno y me voy hacia las pistas.

Empieza el campeonato, muchas ganas de volver a ver amigos que hace mucho que no veo. Calentamiento perfecto, el gemelo no duele,.. Hora de empezar el 100, me toca en la 2ª serie y a los de la 1ª les toca esperar 15 minutos porque no funciona la fotofinish, a todo esto yo en cámara de llamadas (espacio de casi 5x5m. jajaja) sin que nos dejen salir para seguir calentando. Cuando parece que ya funciona les dan el disparo y cuando llevan 70m vuelven a disparar porque no se ha encendido la fotofinish, al cabo de otros 10 minutos consiguen salir.

Nos toca, turno de demostrar que aunque el año ha sido difícil estoy más fuerte que nunca. 1ª salida, doble disparo, no funciona la fotofinish y nos dejan esperando 5 minutos más hasta que salimos. 1ª prueba superada y con nota MMP i con 1.1 de viento en contra.

Llega la longitud. Talonando ya no me noto como en el 100, es una sensación rara… Llegan los saltos (el viento ha cambiado totalmente, ahora está a favor), primer salto. lo hago con la mala, que hostias acaba de pasar pienso, pero me convenzo de que el siguiente irá bien y no haré nulo. 2ndo salto, en este la carrera cuadra pero también es nulo… No me pongo nervioso, sí tenso, pero no nervioso. Yo creo que ahí está el problema, pensé más en lo que era capaz de hacer que en lo que tenía que hacer. 3r salto… La peor sensación que he tenido en mi vida, ver que se te escapa un sueño al ver esa bandera roja levantada… Se me cae el mundo encima… no puedo dejar de llorar y de repetirme que he perdido la oportunidad de mi vida… Vienen todos los rivales-compañeros a consolarme y sigo sin poder articular palabra. Lo único que se me ocurre es alejarme, esconderme del mundo… En ese momento veo a mi hermano, llorando, viene a decirme que no pasa nada, que soy muy grande y que puedo con eso y más. Me quedo en shock y mi hermano igual de afectado que yo. Decido volver ahí aunque sin fuerzas. En ese momento vienen mi padre y Paula y la verdad, me ayudan muchísimo. Cuando consigo dejar de llorar hablo con mi madre y me hace ver que lo último que debo hacer es rendirme así que les doy gracias a todos, me seco las lágrimas y voy a por el peso. En ese momento las combis se ponen cuesta abajo, no tengo ninguna presión y solo me queda disfrutar.

De este campeonato me llevo muchas cosas. Me llevo una oportunidad perdida, si, pero también saber que si he sido capaz de seguir y disfrutar de este campeonato, soy capaz de cualquier cosa, que tengo a gente que me apoyará pase lo que pase y que como ya le dije una vez a Fer, la frase que me hace ir a entrenar y darlo todo por muy mal que parezca que vaya es NEVER GIVE UP (nunca te rindas).


Ferran Merino

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